Programa Piloto de Estimulación Integral Para Discapacitados Intelectuales Profundos – Resultados

Resultados
El promedio de los puntajes de nuestros usuarios fue de 22, 59 . A continuación la tabla de puntajes obtenidos en cada actividad:
Promedio de puntajes obtenidos
en cada actividad del PEI
IVD    TF      CCM       CC       Cts      CJJ      MC       CA
X    22,8    26,19    24,08    25,29    23,74    21,79    25,38    11,43

El promedio más alto lo obtuvo la actividad de TF con 26,19 puntos, seguida de MC con 25, 38. En tercer lugar la actividad de CC obtuvo un promedio de 24, 08 puntos.
Discusión
Los resultados muestran que posiblemente la actividad de TF es en la que los usuarios mostraron más interés, agrado y atención, así como también en la que  interactuaron más entre ellos, puesto que se les proponía una actividad lúdica, una experiencia nueva. No es de extrañar también que la actividad de M.C. obtuviera un puntaje alto debido a que la estructura de la actividad era la misma aunque el número de participantes era considerablemente menor.
Puede que la actividad de CC y de CCM, donde se obtuvieron puntajes ubicados por encima de la media de 22, 59, mostraran mayor nivel de atención, agrado e interés, posiblemente por la propuesta nueva de imágenes de películas sobre documentales y música a la que ellos tienen difícil acceso, como también podría resultarles agradable haber estado expuestos a estímulos musicales provenientes del Jazz y de la música clásica y a imágenes poco comunes.
Después del período de aplicación entre febrero y septiembre, se comenzó a reorganizar a los grupos de usuarios, así como también algunas de las actividades. Por ejemplo se incluyeron usuarios en actividades donde podrían funcionar mejor debido a sus puntajes y desempeño. En cuanto a las actividades, se suprimió la actividad de CC y CCM, sustituyéndola por Música en directo, primero por ser una actividad más interactiva, además de que el centro adquirió una guitarra y el facilitador que aplicaba las actividades sabía tocarla. También se le ha dado mayor relevancia a la actividad de lectura de cuentos, que tiene una versión más amplificada que se ha ido desarrollando hacia la representación de pequeñas obras de teatro para todos los usuarios de la residencia. Lo que representa un objetivo cumplido del programa que consistía en hacer participar al Personal de Atención Directa (PAD) del centro.
Es importante destacar que dado el contexto laboral, la premura de tiempo en dónde se aplicó el PEI y la falta de instrumentos de medición, así como también el carácter cualitativo de éste estudio piloto, se hace necesario la elaboración de instrumentos y la utilización de otros más rigurosos. Sin embargo éste primer ejercicio proporciona una aproximación del potencial de la aplicación más formal de éste Programa.
Podría profundizarse en cada una de las áreas de medición propuesta por el instrumento, como por ejemplo el nivel de agrado, atención visual y auditiva, sobre todo en aquellos usuarios que tienen una movilidad muy reducida y carecen de lenguaje en actividades relacionadas con la música y la exposición a estímulos musicales y visuales en directo.
Sería de mucha utilidad estudiar la incidencia que hipotéticamente podría tener la participación de personas con una Discapacidad Intelectual  profunda en un programa de éstas características sobre la aparición de trastornos conductuales
Por último, en relación con el área de comunicación, al estudiar, descubrir y estimular el canal perceptivo más disponible de éstos usuarios podría mejorarse la comunicación, en el sentido de proponer sistemas de comunicación alternativos acordes con su canal perceptivo disponible.
Referencias
Carulla, L.S. y Rodríguez, C. (2001)    Mentes en desventaja. La discapacidad intelectual. Barcelona: Océano.
Carulla, L.S. (1999)    Luis Salvador Carulla Psiquiatra .“El  estudiante ayuda al retrasado mental a integrarse”. Cádiz: El País
Feo, G. (2003)    Caos y Congruencia. La terapia gestáltica: un estudio científico de la personalidad. Caracas: Gálac
Gruski, R. (1992)    La percepción. Diseño psicológico de la información. Barcelona: Herder

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El amor: una perspectiva desde las polaridades

Guillermo Feo dice que: “si usted desea perdonar, no le queda otro camino que reconocer y aceptar que usted odia. Si desea acercarse a lo divino y puro, sólo podrá hacerlo si vivencia todo lo impenitente e impuro que existe en usted. No hay otra forma. Cuídese de las modernas y comercializadas trampas del amor”.

El mismo autor, continúa diciendo que: “Las modernas y comercializadas trampas del amor son productos de una inmensa corriente multidisciplinaria, la cual se ha dado a llamar la Nueva Era o Era de Acuario, que no hace más que meter en un mismo envase y de manera anárquica discursos ecológicos y ventas de sahumerios; antidietas y esoterismo; expansión de la conciencia y vidas anteriores; medicinas alternativas y curación por la fe; meditación y prácticas adivinatorias; educación integral y ocultismo”. Transcribiendo esto no puedo dejar de pensar en la tienda Natura.

“Ante éste panorama, lo que alerta no es solamente la inconsistencia de los fundamentos teóricos utilizados, sino la turbulenta frustración que podría generarse en quienes se pierdan, por vacíos y deficiencias en su personalidad, en ese frágil y acomodaticio camino hacia la fácil consecución de la felicidad”.

“Pretender masificar una experiencia tan profunda y personal como el amor, no es sino el producto de calculadas y deshumanizadas intenciones mercantilistas, y/o de una crasa ignorancia con relación a lo que cada uno significa”.

En lo particular, me resulta interesante, entender el amor desde las polaridades. En nosotros conviven dos caras de una misma moneda. Generalmente, esa cara de la moneda que no nos gusta tanto, solemos ocultarla hasta no reconocerla. Cuando nos relacionamos con los otros, sí ya invertimos tiempo en ocultarnos esa cara, nos costará más tiempo reconocerla en el otro.

Con relación al amor, hay un aspecto relevante a tomar en cuenta: el amor es condicional. El único amor que es incondicional es el existente entre padres e hijos, y sin embargo, eso puede llegar a ser discutible.

¿Qué das? ¿Qué recibes? En los primeros estadios de desarrollo, nosotros cuando llevamos apenas días o meses de vida, recibimos la atención necesaria de la persona que esté a cargo para poder sobrevivir. A medida que vamos creciendo, nuestro comportamiento se va amoldando al contexto, por tanto en la medida que respondamos adecuadamente, siguiendo las normas, vamos recibiendo “dosis de amor” (o aprobación). “Eres un niño que se comporta bien”, tus padres están orgullosos, te aman más. Sí te comportas mal… algo de esto cambia.

Son en éstos primeros momentos que comenzamos a entender que hay algo bidireccional en las relaciones  ¿Qué das y qué recibes? Para dar y recibir, es necesario estar conciente de ¿qué puedes dar y qué puedes recibir?

Para ello es importante reconocer y en el mejor de los casos, aceptar lo que nos gusta y lo que nos disgusta de nosotros mismos, lo agradable y lo desagradable que podemos llegar a ser. Fortalezas y debilidades conviven en nosotros. Por lo que nuestras relaciones, requieren de disciplina y esfuerzo, y no de afirmaciones con aroma a New Age.  Amar ecológicamente, requiere de disciplina, que consiste en poder llegar a conseguir un equilibrio entre las polaridades que tenemos y poder reconocer las del otro.

Así como nosotros tenemos polaridades, los otros también las poseen. La aceptación, es un proceso posterior, que consiste en una decisión que va en función de lo que concientemente estemos dispuestos a dar y a recibir…

Bibliografía

Feo G., Guillermo, (2007). Crítica del amor puro. CENAIF, Caracas.

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Emoción y trastornos conductuales: un breve punto de vista bidireccional

Durante mi experiencia con Discapacitados Intelectuales, supe desde un primer contacto con ellos que suelen mostrarse, emocionalmente hablando, más saludables que las personas “normales”.

La frase anterior, leída a primera vista, puede resultar un tanto provocadora, sin embargo, es necesario aclarar que, uno de los tantos componentes que configuran la salud emocional, es poder expresar las emociones sin restricción. Las personas “normales” para poder adaptarse al entorno, a su medio, de alguna manera “reprime” las emociones, siendo éste acto prácticamente, el origen de todas las neurosis, puesto que fisiológicamente hablando, son necesarias expresarlas, tanto o igual que beber agua, comer, tener sexo, etc.

Hay normas “sociales” tácitas con respecto a las emociones. Algunas de ellas no suelen ser “permitidas” como “correctas”. Una de las emociones más “desprestigiadas”según el contexto donde se manifieste, es “la ira”. Manifestar una molestia, un desagrado ante una situación, parece estar mal visto socialmente. Pero ésta emoción, nos es de utilidad para defendernos de las situaciones amenazantes de nuestro entorno.

Las personas con Discapacidades Intelectuales, no tienen ni una emoción más, ni una emoción menos que nosotros los “normales”, la gran dificultad que ellos tienen, es el grado de incapacidad para adaptarse a su entorno, el cuál no pueden manipular para satisfacer sus necesidades.

A partir de éste punto, podemos llegar a tener una visión un poco más clara sobre el abordaje de algún trastorno conductual, el cuál es más una manifestación emocional, que nos indica algún tipo de dificultad que tiene el discapacitado para manipular el entorno y así poder satisfacer alguna necesidad latente.

Sí logramos entender que el Discapacitado, está haciendo lo que “tiene que hacer” durante un trastorno conductual, los que abordamos la situación, nos tenemos que preguntar “¿qué me pasa a mi con eso que él hace?”.  Más aún cuando por lo general, la emoción subyacente que hay es la ira. Entonces, sintetizando un poco más, nos tendríamos que preguntar ¿qué relación tenemos nosotros con la ira?…

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Muchas veces las expectativas no se corresponden con la realidad…

Un cambio de contexto conlleva un proceso de adaptación. Todo proceso de adaptación puede presentar diferentes niveles de dificultad, que son más evidentes cuando implica un traslado de residencia de un país a otro. Muchas personas sometidas a éstos procesos emigratorios, podrían mostrar el “Síndrome de Ulises”, también conocido como “síndrome del emigrante”. Éste síndrome, es de naturaleza psicológica  caracterizado por un estrés crónico asociado a las dificultades de adaptación.

Éstas dificultades se manifiestan de distintas maneras. Por ejemplo, al estar lejos de casa, la añoranza por la familia y amigos, es un fenómeno recurrente, más aún cuando pueden haber temas familiares irresolutos. Generalmente las personas que emigran, no tienen una red social de apoyo.

Por otro lado, con frecuencia, detrás de un cambio de residencia hay una razón económica que la motiva. En la mayoría de los casos, éstas personas, están expuestas a situaciones frustrantes, al no poder acceder fácilmente a un puesto de trabajo. Otras veces cuando acceden, se encuentran con puestos de trabajos que el resto de los locales rechazan. El nivel de frustración puede aumentar, cuando la persona que lo experimenta tiene un nivel de cualificación superior al puesto de trabajo disponible.

Toda situación nueva, cualquiera que sea, muchas veces está opacada por el miedo, más aún cuando comporta un cambio de país, en dónde toda la estructura normativa del individuo se ve afectada, y además implica un cambio de conducta importante, dónde los sentimientos de lucha por sobrevivir, prevalecen sobre el día a día.

Éstas dificultades propician un estado de vulnerabilidad en el individuo que pueden afectar, de manera importante, distintas áreas de su vida, como por ejemplo, el abuso de tóxicos, dificultades en las relaciones de pareja, entre otras, según sea el caso de que quién o quienes cambien de entorno.

Con relación al abuso de tóxicos, se manifiesta como  un mecanismo de evasión, relacionado a la sensación de bienestar que producen las sustancias, el cuál es catalizado por la relativa “permisividad” en su uso, acompañada de la actitud poco “demonizada” que existe en países europeos, realidad que es muy diferente de los países de origen.

A nivel judicial también pueden haber serias dificultades, cómo por ejemplo, los matrimonios por conveniencia. Al embarcarse en una relación, por motivos “legales” (para “conseguir los papeles”), en la mayoría de los casos no se toma en cuenta las implicaciones afectivas y emocionales que eso conlleva.

Todos éstos factores son estresantes, y como toda situación de estrés, contribuye a acelerar o desarrollar ciertas patologías que podrían  hallarse latente en el individuo, es decir, sí existe alguna predisposición al alcoholismo, o a la depresión, un mal manejo puede desencadenar en el desarrollo y cronificación de alguna de éstas patologías.

Las claves, para prevenir ésta dificultad, están en construir una buena red de apoyo; en facilitar un conocimiento lo más amplio posible del contexto nuevo, así como también en proporcionar un adecuado asesoramiento individual que pueda centrar y acompañar a nivel emocional a la persona para que pueda desarrollar habilidades adaptativas y fortalecerse interiormente.

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Programa Piloto de Estimulación Integral Para Discapacitados Intelectuales Profundos – Metodología

Metodología

Muestra

La muestra estaba compuesta por 64 usuarios entre hombres y mujeres de la Residencia XXX. Todos tenían Discapacidad Intelectual Profunda, carecían de expresión verbal en casi su totalidad, además de alguna otra patología mental como autismo, síndrome de Down, Síndrome de Rett o psicosis. La media de las edades era de 34 años aproximadamente.

Actividades del Programa  de Estimulación Integral

El Programa estaba compuesto por ocho actividades que fueron:

  1. Movimiento Corporal (MC): el objetivo de la actividad fue el de activar, movilizar, estimular y fomentar la actividad física y la capacidad de interacción en los usuarios a través de actividades lúdicas, como por ejemplo jugar a la pelota, salir a caminar y masajes (estimulación basal).
  2. Taller de Filmación (TF): el objetivo fue el de estimular en los usuarios sus sistema perceptivo en general, así como también su capacidad de interacción, su atención y su memoria proponiendo una actividad lúdica y filmándola con una cámara de vídeo.
  3. Imágenes de la Vida Diaria (IVD): ésta actividad estaba relacionada con la anterior, su objetivo fue básicamente el de estimular su sistema visual y auditivo, enfatizando en el usuario su capacidad de memoria, atención y autoconocimiento. El procedimiento fue el siguiente: una vez filmada y editada la actividad en el taller de filmación, el material se proyectaba en la sala de audiovisuales y luego se trabajaba con los usuarios, de una manera muy básica y concreta pequeños temas del contenido del vídeo. Un elemento importante a destacar es que el audio del vídeo era sustituido por música, lo cual resaltaba más las acciones de las personas que aparecían en la filmación.
  4. Cine Club (CC): el objetivo fue el de ampliar la filmoteca de la residencia, estimular en los usuarios su sistema perceptivo visual-auditivo y potenciar su capacidad de memoria y atención. Los vídeos que se proyectaban eran documentales sobre la naturaleza o documentales de arte y eventualmente animados no comerciales. También se hacían pequeñas intervenciones, muy concretas sobre el contenido del vídeo.
  5. Cine Club Musical (CCM): el objetivo de la actividad fue el de estimular en los usuarios su sistema auditivo y visual además de potenciar su capacidad de memoria y atención. Los vídeos que se proyectaban eran sobre música clásica y bandas de jazz. También se hacían pequeñas intervenciones, muy concretas sobre su contenido.
  6. Cuentos (Cts): el objetivo fue el estimular en los usuarios su sistema de percepción auditiva, por medio de la lectura de una selección de cuentos previamente hecha. Al finalizar cada lectura se realizaba una pequeña intervención sobre el contenido de las lecturas.
  7. Cocina Abierta (CA): los objetivos fueron el de estimular el sentido del gusto y del olfato; fomentar la colaboración entre los usuarios e incorporarlos a las actividades cotidianas del centro relacionadas con la hora de la comida, a través de la preparación del postre de la cena.
  8. Construyendo Juegos y Jugando (CJJ): el objetivo principal era el de potenciar las habilidades psicomotrices de los usuarios, la expresión lúdica y en la medida de lo posible desarrollar habilidades creativas a través de las manualidades.

Planificación, organización y aplicación

Las actividades que proponía el PEI, pretendían acoplarse a las capacidades de cada usuario, por tanto para la aplicación del Programa se distribuyeron y clasificaron a los 64 usuarios de la siguiente manera:

  1. Centros de Día (G1): son usuarios que no duermen en la Residencia, aquí hubo usuarios que andaban autónomamente y otros que requerían sillas de ruedas, tenía un tamaño de 10 personas. La frecuencia con que asistían al taller fue diaria. Las actividades del programa que realizaron fueron:
  • Cine Club Musical (CCM)
  • Taller de Filmación (TF)
  • Imágenes de la Vida Diaria (IVD)
  • Cine Club (CC)
  • Cuentos (Cts)
  1. Usuarios autónomos en la marcha con capacidad de procesamiento cognitivo mayor al resto de usuarios (G2 y G3): se formaron dos grupos, uno de diez usuarios y otro de nueve. Su característica principal era que algunos poseían un nivel cognitivo más alto que la media del resto de residentes y eran autónomos en la marcha en su mayoría. La frecuencia con que éste grupo asistía a alguna actividad programada era de tres veces por semana. Las actividades en las que participaban eran:
  • Movimiento Corporal (MC)
  • Imágenes de la Vida Diaria (IVD)
  • Cocina Abierta (CA)
  • Taller de Filmación (TF)
  • Cine Club (CC)
  • Cine Club Musica (CCM)l
  • Cuentos (Cts)
  • Construyendo Juegos y Jugando (CJJ)
  1. Usuarios no autónomos en la marcha con un nivel cognitivo más alto que el resto de residentes (G4b y G5a): se formaron dos grupos, uno de seis usuarios y otro de ocho. Su característica principal era que poseían un nivel cognitivo más alto que la media del resto de residentes pero andaban en sillas de ruedas. La frecuencia con que éste grupo asistía a alguna actividad del programa era de dos veces por semana. Las actividades del programa que realizaron fueron:
  • Imágenes de la Vida Diaria (IVD)
  • Taller de Filmación (TF)
  • Cine Club Musical (CCM)
  • Cuentos (Cts)
  • Imágenes de la Vida Diaria (IVD)
  1. Usuarios no autónomos en la marcha con un nivel cognitivo mas bajo que el resto de residentes (G4a y G5b): estaban compuesto por dos grupos, uno de seis usuarios y otro de siete. Su característica principal era que la mayoría poseía un nivel cognitivo más bajo que la media del resto de residentes. La frecuencia con que éste grupo asistía a alguna actividad era de una vez por semana. Las actividades que realizaban fueron:
  • Taller de Filmación (TF)
  • Cine Club Musical (CCM)
  • Cuentos (Cts)
  • Imágenes de la Vida Diaria (IVD)
  1. Usuarios autónomos en la marcha con altas frecuencias de aparición de trastornos de conducta (G6): estaba compuesto por un grupo de ocho usuarios. Su característica principal fue que la mayoría poseían un nivel cognitivo más alto que la media del resto de usuarios, pero una alta frecuencia en la aparición de trastornos de conductas. La frecuencia con que éste grupo asistía a alguna actividad era de tres veces por semana. Entre las actividades que realizaban estaban:
  • Taller de Filmación (TF)
  • Movimiento Corporal (MC)
  • Cine Club Musical (CCM)

A continuación se presenta la tabla con el número de usuarios por actividad:

Distribución de usuarios por grupos y participación

en las distintas actividades del Programa

IVD TF CCM CC Cts CJJ MC CA
G1 10 10 10 10 10
G2 10 10 10 10 10 10 10 10
G3 9 9 9 9 9 9 9 9
G4a 6 6 6 6
G4b 6 6 6 6
G5a 7 7 7 7
G5b 8 8 8 8
G6 8 8 8
total 64 64 64 29 56 19 19

La mayor cantidad de participantes estaban ubicados en las actividades de IVD, TF, CCM con un tamaño de 64 usuarios, seguida de la actividad de Cts con 56. La actividad de CC  tenía un tamaño de 29. Las actividades de CA, MC y CJJ  tenían un tamaño de 19 usuarios. La aplicación de los talleres se realizó de la siguiente manera: cada actividad tenía una duración aproximada de 45 minutos sin incluir el traslado de los usuarios al aula de actividades. Al ser una Residencia el horario de trabajo es de 24 h. Para efectos del Programa la aplicación de las actividades atendía a dos grupos de usuarios por la mañana y dos grupos por la tarde. El primer grupo comenzaba la actividad entre las 09:15 h y 10:30 h. El segundo grupo entre las 10:45 h y 12:15 h. El primer grupo de la tarde comenzaba a las 15:30 h hasta las 16:35 h y el último grupo entre las 16:45 h y las 17:45 h.

Instrumento

Para la evaluación del taller se construyó un cuestionario de carácter cualitativo llamado “Cuestionario Evaluativo de Estimulación Integral (CEEI)”  (ver anexo). El cuestionario se aplicaba a cada usuario después de haber realizado alguna actividad. Evaluaba  las siguientes áreas:

  • Interés
  • Atención
  • Comprensión
  • Nivel de Agrado
  • Participación
  • Interacción

El CEEI estaba compuesto por 24 preguntas cerradas, cuya sumatoria máxima ideal de todas las áreas era de 84 puntos

Duración del PEI

La aplicación y evaluación del Programa se realizó entre febrero y septiembre del año 2009

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Programa Piloto de Estimulación Integral Para Discapacitados Intelectuales Profundos – Introducción

Introducción

La discapacidad intelectual es una agrupación de síndromes y enfermedades que tienen una característica común: la limitación de la inteligencia (Carulla y Blázquez, 2001). Por otro lado el sistema perceptivo permite recibir y procesar información del ambiente, que hace que un individuo normal  pueda manipularlo para adaptarse a él, en éste proceso de adaptación entran fenómenos de comunicación y relacionales (Feo, 2003). En personas con Discapacidad Intelectual Profunda, en el mejor de los casos cuando el sistema perceptivo funciona bien, sí pueden recoger la información pero presentan graves problemas en el procesamiento de la misma, lo que les dificulta su adaptación al entorno. Situación que se agrava más cuando ya presentan además del Discapacidad Intelectual Profunda alguna discapacidad física, puesto que los sistemas de percepción se han desarrollado a la vez que los sistemas de movimiento (Guski, R. 1992). Según el Doctor Guillermo Feo (2003) un individuo normal, que pueda manipular adecuadamente su entorno para satisfacer sus necesidades, y así restablecer su equilibrio, tiende a ser saludable emocionalmente.

Sí ha éste colectivo se le facilita la posibilidad de satisfacer sus necesidades, en su sentido más amplio, también de alguna manera se les proporcionará bienestar emocional. Pero la discapacidad intelectual, siempre ha sido una de las enfermedades a la que le han prestado muy poca atención tanto la psiquiatría como la medicina. Sin embargo sí se han desarrollado programas de adiestramiento y de intervención muy favorables para las personas que tienen retraso mental leve o moderado desde áreas como la educación y la psicología, suerte que no es igual para aquellas personas que poseen retraso mental profundo  (Carulla, L.S. 1999).

Reflejo de ello es que actualmente en muchas residencias y pisos tutelados de Cataluña donde se atienden a personas con Discapacidad Intelectual Profunda, el personal que está contratado está muy enfocado al área sanitaria o en el peor de los casos no tienen ninguna formación relacionada. Siendo que éste tipo de usuarios requieren un tipo de atención particular.

Éste era el caso de la XXX. La atención que en la praxis se prestaba estaba orientada principalmente a labores de higiene y nutrición. Aunque es cierto que habían actividades psicoeducativas dentro de la asistencia general, la tendencia era que quedaban renegadas a un segundo plano por diversos factores, entre ellos: el tipo de patología de algunos usuarios, la falta de formación específica, el cambio constante del Personal de Atención Directa (PAD) y la disponibilidad y motivación que tenían para aplicar dichas actividades.

Por tales razones, se creó el Programa de Estimulación Integral (PEI), para dar soporte a las actividades psicoeducativas ya contempladas además de proporcionar a sus usuarios un espacio estructurado que contribuyera a su bienestar emocional y al desarrollo y mantenimiento de sus potencialidades, cuyas características fueron las siguientes:

  • Se aplicó a usuarios autónomos y no autónomos en la marcha
  • Fomentaba la participación de todo el personal directo e indirecto
  • Amplió aquellas actividades psicoeducativas que ya estaban contempladas e incluyó nuevas
  • Pretendió estimular todo el sistema perceptivo de los usuarios
  • Fue flexible y estuvo sujeto a constante evaluación y modificación.
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Ejercicio del poder “clínico” y su antagónico la actitud “gestáltica”

El rol del psicoterapeuta siempre ha estado asociado a las labores psiquiatritas. Si bien es cierto que la vertiente de la psicología orientada hacia la salud mental (entiéndase por ello psicología clínica) está estrechamente relacionada con la psiquiatría, su labor específica es distinta.

Sin embargo, al margen de ésta distinción entre sus labores, hay un origen común que se remonta a sus roles específicos, que son el rol del enfermo y el rol del médico. La psicología clínica, comparte mucho con la psiquiatría en lo que se refiere a éste punto, al tema del rol, al desempeño de una labor relacionada con la salud mental.

Dentro de la psicología clínica, encontramos dos vertientes clásicas (actualmente hay muchas más), por un lado está el psicoanálisis, y por el otro lado el conductismo. De la vertiente psicoanalítica, podemos observar que su “padre” era psiquiatra. Dentro de la vertiente conductual, cuyo mérito es el haber introducido a la psicología dentro de las ciencias (por el hecho de adjudicarle un método científico), podemos observar que, entre sus muchas aplicaciones, están las orientadas hacia un ambiente médico, denominada clínica conductual.

En éste último punto, en lo referente al ambiente médico, específicamente en el desempeño de roles, me gustaría detenerme un poco, para expresar algo relacionado con el manejo del poder. Una de las maneras de ejercer el poder, ha sido a través del supuesto manejo de la verdad, a dicha verdad, sólo unos pocos pueden acceder. En un principio esa verdad era de carácter religiosa, después se ha transformado hacia una verdad relacionada con el saber, éste saber con el tiempo, ha ido evolucionando hacia lo que es una instrucción, un manejo del saber, un manejo de información. De momento y para lo que me interesa expresar, detengámonos en el manejo del saber.

El manejo de la verdad, se ha institucionalizado con el transcurrir del tiempo, podemos encontrar diversas instituciones, entre ellas la institución educativa y la institución médica o asilar. De la educativa, me conformaré con decir que está regulada por un poder más grande, y quienes la manejan, sólo les importa dar una versión sesgada para poder controlar, con esto no quiero decir, que sea ni bueno ni malo, los libros de historia sólo narran una parte de ella, las clases de ciencia, sólo responde a intereses que van más allá de la ciencia. Dentro de la institución médica, sucede algo similar.

Según palabras de Foucault, el poder médico va a funcionar dentro del asilo, como poder necesariamente médico, por las marcas que designan en él la existencia de un saber.

Entonces, el rol del psicoterapeuta generalmente, ésta, aunque parezca mentira, sesgado por un saber, que denota, algún poder sobre los “enfermos”. Foucault, ha centrado sus estudios sobre la génesis del poder psiquiátrico, revisando la historia de la psiquiatría, y de los asilos en la Francia de hace dos siglos atrás. Sorprendentemente en la actualidad, se pueden observar vestigios de ese uso del poder, sobre todo en la enseñanza de las profesiones de la salud (medicina, psicología, enfermería, etc.).

Una herramienta clásica en la psiquiatría y psicología clínica en general es la anamnesis, o la técnica del interrogatorio clínico, el cual casi siempre es conducido de tal forma que el enfermo no diga lo que quiera, sino que responda a las preguntas del médico, las cuales son, casi siempre canónicas, entonces las respuestas sólo dan asidero a su saber. En fin las informaciones que se sonsacan al enfermo con la apariencia de un juego de significaciones, otorga al médico autoridad sobre el paciente.

La clínica, propiamente dicha, la presentación del enfermo en el marco de una puesta en escena en la que su interrogatorio sirve para instruir a los estudiantes y donde el médico actúa en el doble registro de examinador del paciente y educador de los alumnos, ha servido para reforzar el rol del médico, es decir, reforzar el poder que ejerce sobre los enfermos.

El médico debe mostrar al enfermo que en torno de él hay una serie de personas, la presencia de un público numeroso y deferente da mayor autoridad a su palabra. La clínica es importante porque permite demostrar que el médico sabe sobre su enfermedad, le otorga un status.

Con ésta breve reflexión, quiero llegar al punto, en el que la enseñanza, o la mayoría de las formaciones relacionadas con la psicoterapia, lo que ha pretendido enseñar es más un “hacer” desde el poder, que un hacer desde el “ser” y esto repercute por su puesto en lo que se refiere a una “actitud”.

En la mayoría de las corrientes psicoterapéuticas, la actitud enseñada a los alumnos ha estado centrada más hacia un “hacer” que hacia un “ser”.

Sin embargo, en contrapartida, las corrientes humanistas y específicamente la Terapia Gestalt, ha tomado en cuenta un hacer más centrado en el ser, que podría reducirse en una actitud básica que puede entenderse en tres partes, que son el percatarse, la responsabilidad y la actualidad. Esto resulta provocador y revelador para las formaciones como psicoterapeutas en general. Pues ésta actitud parte de la experiencia, pero no una experiencia aplicada a los otros, como suele ser en la instrucción médica y psicológica clásica, sino más bien en la experiencia, dicha experiencia, como dice Naranjo: “es la evidencia de la actualidad, de la comprensión del hecho de que sólo hay un momento y ese momento es el ahora, de que somos uno con nuestras acciones concretas. La evidencia de la responsabilidad, de que hacemos lo que hacemos y no somos distintos de lo que somos. Por último, la evidencia de la toma de conciencia, de que sabemos qué estamos haciendo y vivenciando, a pesar  de lo mucho que nos engañamos fingiendo que no lo hacemos”. Entendiendo a la experiencia de ésta manera, es lo que nos proporcionará el punto de partida, para el encuentro con los otros.

La instrucción psicoterapéutica, como se dijo ya en líneas anteriores, se basa en un saber aplicado al otro, el cual de alguna manera, determina una relación “yo sé acerca de tu enfermedad más de lo que sabes tú de ella”, y toda las intervenciones se realizan a partir de ésta premisa. Una actitud centrada en la actualidad, en la responsabilidad y en el percatarse, más que una actitud unilateral, exclusivamente del psicoterapeuta, es una actitud compartida entre psicoterapeuta y “enfermo” (sí es que se le puede llamar enfermo), lo que conlleva a casi eliminar cualquier vestigio de ejercicio de poder, y el poder pasa a ser más una responsabilidad compartida que un instrumento de control. Una responsabilidad, paradójicamente otorga el poder a quién realmente lo necesita, y es para el supuesto “enfermo”, pero no para ejercer control sobre los demás, sino para movilizar aquello que quiera movilizar, aquello que desea cambiar, y sólo puede cambiar aquello de lo que pueda percatarse a través de a toma de conciencia, del contacto.

Es curioso ver cómo durante la instrucción para profesionales de la salud, se nos enseñan a hacer, intervenir, a arreglar. Un cambio desde el “ser”, implica un proceso de aceptación de lo que eres, y sólo puedes aceptarte sí éstas ubicado en el presente, ello implica ser uno con tus acciones concretas. Un cambio desde el hacer casi siempre proviene desde una imposición de afuera, atendiendo a condicionamientos impuestos por terceros.

Para generar cambios, sí es eso lo que se desea, y parece ser el propósito de casi todas las psicoterapias, tiene como herramienta básica el enfocarse en el presente. Enfocarse en el presente significa poder expresar todo aquello que sucede tal y como pasa sin ningún tipo de sesgo, sin ningún tipo de interpretación, implica una actitud más observadora que nos compromete con el presente e impide evitarlo. En fin, la gran diferencia entre una formación “clínica” y una formación en terapia gestalt es que la actitud gestáltica, es una forma de estar en el mundo, que dista mucho del ejercicio del poder.

Bibliografía

Foucault, M. (1974). El poder psiquiatrico. Akal ediciones, Madrid.

Naranjo, C. (xxxx). La vieja y novisima Gestalt. Cuatro vientos.

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Reflexiones sobre la pareja. III

Separación, Infidelidad y Celos

Cualquier inconveniente en alguno de los factores nombrados puede generar una separación, los motivos para separarse pueden ser de distinta índole, siendo a veces la mejor solución.

Linares y Campo (2002) comentan al respecto que un divorcio oportuno es mejor que un matrimonio artificialmente sostenido, cuestión que a la larga es más saludable para los hijos (en caso de que existan) y para los cónyuges. Sin embargo no deja de ser un proceso doloroso, dónde es necesario elaborar el duelo de la mejor manera, y la mejor manera es la menos dañina, ideal sería relacionarse mientras las cosas se dan bien, compartes y si ha llegado el momento de partir porque los caminos se separan en una encrucijada, dices adiós con mucha gratitud por lo que el otro ha significado para ti, por todos los gozos y placeres y todos los hermosos momentos que has compartido con él o ella, sin sufrimiento, sin dolor, simplemente te separas. Pero muchas veces no es así, hay quienes negándose a separarse y aferrándose a una convivencia agonizante cuando todos los indicativos señalan la irreversible degradación de la pareja, buscan como “pasarle la factura al otro”, ejemplos, las famosas triangulaciones de los hijos, los divorcios en donde frases como las siguientes son comunes: “te quito la casa, el coche, el televisor, y el florero que compré en Navidad”, cuyo único objetivo aparente es buscar desesperadamente una victoria que deje al otro lo más maltrecho posible, en vez de crear las condiciones que permitan disfrutar la vida. Si dejas al otro en buenas condiciones obtendrás beneficios (Linares y Campo, 2002).

En el duelo de la separación, la imagen de sí mismo puede verse afectada, generando percepciones muy distorsionadas de fracaso, culpa, engaño, etc. De allí la lucha por ganarle al otro. Recordando que somos humanos y no ángeles, al parecer las cosas irracionales suelen ser la norma, sino es bueno ver un panorama de lo que pasa a nivel mundial, ¿sí se matan pueblos enteros por petróleo, porque sorprenderse cuando una persona le hace la vida imposible a otra por un florero?, Éste fenómeno parece ser que es inherente a la naturaleza humana. Bucay y Salinas (2000) dicen que en muchos casos de separación el problema no se encuentra en la relación de uno con el otro sino en asuntos no resueltos de uno de ellos (o de los dos) con su propio pasado; sino, ¿porque tantas separaciones traumáticas, y el terror a quedarse sólo?

Sin embargo y por más paradójico que suene, es necesario agradecerle a esa persona de quien te separas, sí pretendes establecer otra relación, pues frente a la primera relación, ambos compañeros experimentan la segunda como una culpa, incluso cuando la primera pareja murió, ya que la primera  separación de la primera pareja tan solo es posible a través de nuestra propia muerte. Una segunda relación únicamente se logra cuando el vínculo con la primera pareja es reconocido y valorado, y cuando los nuevos compañeros saben que siguen pospuestos a los anteriores y en deuda con ellos (Hellinger, 1996). Aquí caemos en el terreno de los celos.

Según Linares y Campo (2002), los celos comportan un intento desesperado y condenado al fracaso de controlar al otro imponiéndole una valoración que, en el fondo, no se cree merecer. También es una forma en que uno de los miembros muestra su inseguridad ante la relación, sin embargo, bajo un enfoque relacional, para que exista un celoso, es necesario que haya alguien que propicie los celos, ellos dependen de la manera en que se establece la relación. No siempre se es la persona más hermosa, ni inteligente, ni divertida en el mundo, aquí el narcisismo no tiene cabida, la respuesta ante los celos está en confiar en la pareja, no en el otro miembro de la pareja, sino en lo que se construya en conjunto, y si existen los celos tienen que verse como un síntoma dentro de la relación al igual que la infidelidad. Los celos y la infidelidad no son más que síntomas de una crisis dentro de la pareja, generalmente determinada por los factores antes explicados.

En cuanto a la infidelidad hay mucho que decir, por tanto, se limitará a exponer que aunque parezca mentira, el mismo acto infiel no es tan importante como lo que hay detrás del acto, y lo que hay detrás tiene que ver con problemas individuales de alguno o de los dos miembros de la pareja o con alguno de los aspectos antes mencionados, es más una forma de “pasarle factura al otro”, además se puede ser infiel no necesariamente llevándose a alguien a la cama, cualquier intrusión de un tercero dentro de la relación de pareja puede considerarse una infidelidad, puede ser un amigo, la familia de origen, el trabajo, sin embargo generalmente está asociada con el sexo y éste último es el factor más vulnerable dentro de la relación de pareja al momento de una crisis.

Al respecto Bucay y Salinas (2000) dicen que “es sólo una creencia muy reciente que amor, sexo y matrimonio deben encontrarse en la misma persona. Somos los primeros que tratamos de juntar el amor romántico, la pasión sexual y un compromiso marital monógamo en un solo acuerdo llamado matrimonio”, cosa que me hace pensar que el matrimonio es un concepto que debería redefinirse. Más que creer en el matrimonio, es preferible creer en la pareja.

No todo está escrito en cuanto a relaciones de pareja se refiere, la naturaleza humana no deja de sorprender a quienes trabajamos con personas y específicamente con Familias. A veces los finales no son felices, otras veces, puede que sí, sin embargo todo final es lo mejor que puede pasar. Dicen por ahí que todo es válido en la guerra y el amor. Para aquellos que pretendemos trabajar con parejas en un futuro, debemos estar preparados para revivir aquellos momentos buenos, trabajar con los malos y confiar en aquellos que están comprometidos con su salud “mental”. El que pretenda trabajar con parejas, debe confiar en esa cursilería llamada “crecimiento personal”, a fin de cuentas, es el único vínculo donde el individuo tiene la oportunidad de crecer, es una gran oportunidad para aprender, para compartir y para observarse a sí mismo, pues como se dijo ya, es el mejor y más cruel de los espejos.

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Reflexiones sobre la pareja. II

Las expectativas

Fritz Pearls escribió la siguiente plegaria que decía: “Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo. / No estoy en este mundo para satisfacer tus esperanzas, ni estás tú en este mundo para satisfacer las mías. / Tú eres tú y yo soy yo, si por casualidad nos encontramos, es hermoso; si no, nada puede evitarlo”.

Bucay y Salinas (2000) dicen que cuando se establece una relación de pareja, se hace un pacto inconsciente en donde la mujer espera que el hombre sea el padre incondicional que no va a abandonarla y el hombre a su vez, espera que la mujer lo acepte incondicionalmente. Cuando éstas expectativas no se cumplen, (pues es imposible que el otro satisfaga las necesidades individuales) y específicamente las carencias afectivas provenientes de las familias de origen, comienzan los miembros de la pareja a culparse el uno al otro. Hellinger (1996) diferencia la forma en que un hombre y una mujer deben darse amor. Sólo existe un amor que es incondicional y es el que está dirigido desde los padres hacia los hijos, y esto a veces ni siquiera se cumple.

Cuando se pretende que la pareja supla esa carencia el juego tiende a complicarse. Por su parte Linares y Campo (2002) expresan que las relaciones establecidas con las figuras parentales serán determinantes en la relación de pareja. Por tanto es imprescindible que cada uno de los miembros de una pareja tenga claro éste factor, delimitando claramente que tu pareja, no es precisamente tu padre o tu madre, citando Hellinger (1996): “Según una bella palabra de la Biblia, a través de la consumación del amor el hombre abandona al padre y a la madre, adhiriéndose a su mujer, y los dos se hacen una sola carne. Lo mismo vale también para la mujer. A ésta imagen le corresponde un proceso en el alma que por sus efectos experimentados como real, ya que crea un vínculo que resulta indisoluble y por tanto, irrepetible, aunque nosotros lo quisiéramos de otra manera…”, éste abandono de las figuras parentales se refiere a un abandono con todas las de la ley, en donde el hijo o la hija ha resuelto sus carencias, siendo lo suficientemente maduro para satisfacer sus necesidades personales para así poder compartir con el otro desde un rol de adulto… Sin embargo ello resulta difícil, cuestión que se confirma en muchas de las parejas que solicitan terapia cuando la solicitan, pues cuando van es por que la cosa está en sus compases finales.

En otro orden de ideas, dentro de las expectativas Linares y Campo (2002) especifican dos tipos más de expectativas, el primero en torno a la jerarquía, definidas por el estilo comunicacional dentro de la pareja, bien sea simétrico o complementario y el segundo en torno a los proyectos básicos.

Las expectativas en torno a las jerarquías se inclinan hacia el ejercicio del poder dentro de la pareja, aunque no guste es inevitable no caer en ese juego. La propuesta de Linares y Campo (2002) es definir la relación, poner las reglas del juego desde un principio. Sin embargo llegar a ese nivel, requiere “estar al día consigo mismo”, saber que ninguna persona está a nuestra entera disposición, ni mucho menos hacer lo que queramos. ¿Cuántas personas reclaman porque su pareja no hace las cosas de la manera que ellos piensan es la correcta?, ¿Cuántos casos existen en que uno de ellos “pasan factura” cuando no se cumplen sus expectativas?, ¿Cuántas formas existen de ejercer control sobre el otro, desde una simple palabra hasta la ausencia de relaciones sexuales (contenido analógico y digital)?, ¿La competitividad dentro de la pareja? Estar al día consigo mismo, requiere entre otras cosas, tener la capacidad de metacomunicar, de tener claro cuales son las necesidades individuales y de pareja, y saber hasta dónde el otro es capaz de dar y hasta dónde no. El objetivo final no es precisamente ganarle la partida al otro, ni tampoco dejar en manos del otro toda la responsabilidad, es buscar, obtener una satisfacción y un bienestar máximo para los dos, ¿cómo lograrlo?, Sólo a través de un trabajo de toma de conciencia, trabajo personal.

En cuanto a las expectativas relacionadas con los proyectos básicos entran en juego diversas variables, entre ellas: el nivel educativo, aspiraciones laborales y personales, valores, creencias, etc. todas orientadas hacia determinado fin. Al haber desacuerdo en uno o más de éstos factores, puede llegar a convertirse en un criadero de malos entendidos y malestar dentro de la pareja. Debe haber un proyecto en conjunto, algo en común que los una, desde la película que verán juntos el sábado en la noche, hasta la casa en donde van a vivir, eso no es precisamente fácil, pues también hay que tener en cuenta el espacio individual de los miembros de la pareja, el cual es necesario respetarlo, no invadirlo, en resumidas cuentas poder llegar a negociar (Linares y Campo, 2002).

Roles

Dentro del vínculo de pareja, cada miembro juega desde su rol, bien sea masculino o femenino, Hellinger (1996, pág, 107) dice:

Al hombre le atrae la mujer porque como hombre le falta la mujer. Y la mujer se siente atraída por el hombre porque como mujer le falta el hombre, ya que lo masculino está referido a lo femenino. Por tanto, el hombre, para ser hombre, necesita a la mujer. Y lo femenino está referido a lo masculino, por lo que la mujer, para ser mujer, necesita al hombre. Así, pues, el hombre, sólo se hace hombre tomando a una mujer por pareja, y la mujer sólo se hace mujer tomando a un hombre por pareja. Sólo cuando el hombre convierte a una mujer en su mujer y la tiene como mujer, y sólo cuando la mujer convierte a un hombre en su hombre y lo tiene como hombre, son hombre y mujer, y ese hombre y esa mujer se convierten en pareja.

Por tanto, en primer lugar, es propio de los órdenes del amor entre el hombre y la mujer que el hombre quiera a la mujer como mujer, y que la mujer quiera al hombre como hombre. En cambio, cuando en una relación de pareja el hombre y la mujer se quieren más por otros motivos, por ejemplo, para divertirse o para asegurarse el sustento, o porque el otro sea rico o pobre, culto o sencillo, católico o protestante, porque quieren conquistarlo o protegerlo o mejorarlo o salvarlo, o porque, como se suele decir, lo quieren como padre o madre de sus hijos, el fundamento está edificado sobre arena, y la manzana ya lleva el gusano”.

Al parecer, Hellinger se aproxima a la pareja desde la valoración de los roles y de las personas femeninas y masculinas, no desde un punto de vista social, el cual asigna roles a cada uno de sus miembros (la mayoría impuestos), sino más bien, lo masculino desde la masculinidad en bruto, y lo femenino desde la feminidad en bruto, la propuesta del autor es más filosófica que otra cosa, sin embargo hay aspectos que son discutibles dentro de un marco social, pues es una realidad la evolución que ha sufrido la sociedad actual en cuanto a estos roles, existen muchos estudios de género, por tanto es indudable que ha cambiado la estructura de la familia en nuestros tiempos, y ni hablar de las nuevas tendencias homosexuales y lésbicas sobre todo en sociedades del primer mundo.

Con respecto a los estudios de género, a mi parecer creo que están pasados de moda, es dormitivo caer en discusiones de género cuando a trabajo de pareja se refiere, por tanto, creo que ello conlleva a replantearse los temas de género y de asignación de roles en un plano más funcional, más pragmático, sin descuidar asumir la masculinidad y feminidad dentro de un ámbito individual, o por lo menos lograr una integración de éstos dos polos que están presentes en todos los individuos, que es lo que pretende psicoterapias como la jungiana y la gestáltica. También es básico valorar a tu pareja en lo que es, como persona, como hombre o como mujer, esto vale también para temas de integración, ver a la persona en lo que es, mujer u hombre de cualquier nacionalidad, recordando lo enriquecedor que son las diferencias.

Desarrollo de la vida en pareja

La terapia familiar a modo de sistematizar el estudio de las familias, ha concebido a las mismas como un organismo vivo el cual transita por un proceso evolutivo. Autores como Minuchin (1981) han diferenciado los distintos ciclos evolutivos de la familia, entre ellos están: la formación de la pareja, la familia con hijos pequeños, la familia con hijos en edad escolar o adolescentes, la familia con hijos adultos, etc., etc.

En cada una de estas etapas del ciclo vital de la familia, la pareja puede experimentar conflictos. Linares y Campo (2002) han identificado algunos focos de crisis que pueden desarrollarse a la par del ciclo vital de la familia, y lo han definido como el desarrollo de la vida en pareja, y son: el manejo del espacio y del tiempo libre, las tareas domésticas, la sociabilidad, la profesión y el trabajo, la crianza de los hijos y la economía. Durante el desarrollo de la vida en pareja, supone reconocer y respetar las diferencias personales en todas las áreas nombradas, tomando en cuenta los valores y creencias del otro, así como también el espacio individual.

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Discapacidades Intelectuales: inclusión de nuevos criterios diagnósticos para nuevas intervenciones. II

Los servicios para personas con DI.

Hasta hace poco a las DI’s no se les ha prestado mucha atención, tanto que el apartado concerniente al “Retardo Mental” del CIE-10 no se ha revisado durante 19 años (Reed, 2009). A nivel mundial sólo una pequeña minoría reciben tratamiento, de ésta minoría, la atención proviene desde un sistema de atención primaria. Los servicios de atención especializada son escasos al igual que sus recursos.

Entre los recursos necesarios para una adecuada atención, debe haber un sistema de clasificación que pueda identificar éste tipo de trastorno. En el Reino Unido, los médicos generales son sensibles a la presencia de las DI’s, porque poseen las estructuras necesarias para comenzar el proceso de evaluación junto con los pediatras, educadores, servicios sociales y psicólogos (Bhaumik, 2009).

Hace relativamente poco, en Norte América se introdujo el concepto de “apoyos” o “soportes” en el manual de la AAIDD. Originalmente los servicios o “apoyos” para éstas personas se orientaban más a “programas generales” donde se dejaba por fuera aspectos individuales, que los hacían poco efectivos. En la revisión sobre los “soportes” hecha por la AAIDD se refleja una mayor comprensión de los mecanismos para la disposición de ayudas y la necesidad de entenderlas en el contexto de un proceso individualizado que engloba la elaboración, planeamiento, implementación, seguimiento y evaluación. También se ha obtenido una mayor comprensión en la distinción entre “ayudas” y “necesidades de ayuda” y como a través del entendimiento de las “necesidades de ayuda” se pueden obtener  modelos explicativos del rendimiento humano. La propuesta de “soporte” es más un puente entre “que es” y “que puede ser” ésta persona a través de la reducción del desequilibrio que existe entre las capacidades de una persona y la demanda de su ambiente, y la repercusión sobre las mejoras de sus resultados personales (Thompson, J., et. al., 2009).

Disparidad en la atención a personas con DI entre los países ricos y pobres.

Aunque hay propuestas interesantes sobre las intervenciones a nivel de servicios para éstas personas, mundialmente existe un desequilibrio importante. En los países pobres, las personas con DI tienen grandes dificultades de ser evaluados y diagnosticados, debido a la inexistencia de servicios apropiados (Bhaumik, 2009). Éste desequilibrio es evidente en estudios sobre la epidemiología de las discapacidades del desarrollo (Comité sobre los trastornos del sistema nervioso en países en desarrollo). Muchos estudios sobre DI severa en países en desarrollo reportan una prevalencia de 5 por cada 1000 niños. Mientras que la prevalencia estimada de los países industrializados es mucho menor. Hay mayores factores de riesgo en países en desarrollo que en los países ricos (Durkin, 2002).

Otro dato curioso, es que el 90% de niños y familias afectados por discapacidades del desarrollo es probable que vivan en países pobres, más del 90% de las investigaciones, esfuerzos preventivos y servicios relativos a estas discapacidades están dirigidos a la población de los países más ricos. La evidencia revisada sobre los países pobres en el campo de las DI’s es limitada, sin embargo, pese a la poca documentación que hay, ésta  sugiere que la DI y otras discapacidades del desarrollo pueden que aumenten sustancialmente con respecto a los países ricos (Durkin, 2002), ya que hay una clara relación entre la DI con la malnutrición prenatal y postnatal, privación social, el analfabetismo maternal, factores de riesgo que son frecuentes entre los países pobres (Yaqoob, et. al. 2004)

Aunque muchas de las causas de las discapacidades intelectuales son conocidas y pueden prevenirse, los programas de la salud, no son implementados completamente en los países pobres (Durkin, 2002). Por tanto cuando los servicios sociales y de salud para estas personas no existen, no habrá una práctica útil ni inmediata sobre su evaluación y diagnóstico. Lo que dificulta la detección de las necesidades de atención útiles para abogar por los cambios de políticas a nivel nacional o mundial (Bhaumik, 2009).

En un esfuerzo para salvar éste obstáculo la OMS ha creado El proyecto Atlas-DI, el cuál se diseñó para recolectar, compilar y divulgar datos sobre servicios y recursos para la Discapacidad Intelectual alrededor del mundo. El derecho a la salud, engloba un conjunto de normas y estandartes  aprobados internacionalmente, que emanan obligaciones gubernamentales. El Atlas-DI de la OMS y los instrumentos internacionales de los derechos humanos proporciona un enfoque holístico sobre los servicios provistos por el estado para las personas con DI y sus familias (Lecomte, J. & Mercier, C., 2008), que promociona y defiende el derecho a la salud en lo relacionado a la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de los recursos y servicios nacionales para las personas con DI. Inclusive en países desarrollados a las personas con DI se les priva  de su derecho a disfrutar de aspectos económicos, sociales y culturales. Por lo que se debe reconocer la heterogeneidad que existe entre la población con discapacidad intelectual independientemente de cómo se defina y clasifique su condición. Sus necesidades son asimismo variadas y no disímiles respecto de las de la población general (Parmenter, 2008).

Conclusiones

El uso del CI como criterio clasificatorio siempre ha sido más relevante que otros aspectos funcionales como la conducta adaptativa, los problemas de conducta, los aspectos afectivos, del desarrollo y las causas específicas asociadas a fenotipos de comportamiento, los cuales deben ser considerados por el valor clínico que pueden aportar a la clasificación. Sin embargo, el CI es conveniente incluirlo como un factor en la clasificación para la identificación de las DI, ya que tiene utilidad dentro de las funciones cognitivas y validez para algunos propósitos clínicos, siempre teniendo en cuenta que su uso no puede ser aislado. Por otro lado, la evaluación médica, educativa y la de los servicios sociales debe hacer énfasis en las funciones, teniendo en consideración a las capacidades individuales. Por último, la disponibilidad de datos, servicios sanitarios y sociales, la formación de profesionales de la salud y la participación del gobierno es muy variable entre países y regiones. El sistema de clasificación CIE debe ser capaz de adaptarse a estas realidades locales.

Referencias

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